Huella de vocación y humanidad, orientadora del Cobach plantel 35 Tuxtla Norte

Se despidió un referente de tres décadas de servicio y entrega en beneficio de la comunidad educativa de este centro escolar.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas / 23 de marzo de 2026.– Tres décadas de servicio y dedicación a la comunidad estudiantil, Margarita Antonia de la Torre Zavaleta, orientadora escolar del plantel 35 Tuxtla Norte, culminó su etapa laboral dejando una profunda huella en la formación, acompañamiento y orientación de generaciones de jóvenes cobachenses.

Conocida con cariño como “Maguito” entre estudiantes, docentes y personal administrativo, Margarita ingresó al Cobach en 1996 como trabajadora administrativa. Con el paso de los años consolidó su vocación en el área de orientación educativa, donde acompañó a miles de estudiantes en momentos clave de su vida académica y personal.

Durante su despedida, compartió un emotivo mensaje en el que recordó que los desafíos también son oportunidades de aprendizaje, “Cuando las cosas no salen bien hay que mirar hacia nuestro corazón, esa es la clave; indudablemente aprendemos más de los fracasos que de las victorias”, expresó.

Al recordar su trayectoria dentro de la institución, la orientadora manifestó sentirse agradecida y satisfecha por las amistades y experiencias que marcaron su paso por el Colegio de Bachilleres, “Me voy con un sabor de boca muy agradable, por tener amigos y amigas, compañeras. Me voy feliz, estoy feliz. Siempre he sido feliz; le debo mucho al Colegio de Bachilleres, ahí me formé, gracias a muchas personas soy lo que soy”, compartió.

“Me voy con un sabor de boca muy agradable, por tener amigos y amigas, compañeras. Me voy feliz, estoy feliz. Siempre he sido feliz; le debo mucho al Colegio de Bachilleres, ahí me formé, gracias a muchas personas soy lo que soy”, compartió.

En su último día en el plantel, la comunidad escolar le brindó una emotiva despedida. El pasillo principal se llenó de girasoles, sus flores favoritas, mientras estudiantes y compañeros la recibieron con música de mariachi, aplausos y muestras de afecto.

Margarita dirigió también un mensaje especial a las y los estudiantes cobachenses, invitándolos a vivir con empatía y compromiso con los demás, “Hay que vivir con compasión y empatía para dar lo mejor de uno mismo, para aportar al mundo algo positivo, porque la diferencia de experiencias y percepciones es donde radica la belleza de la vida”, expresó.

“Hay que vivir con compasión y empatía para dar lo mejor de uno mismo, para aportar al mundo algo positivo, porque la diferencia de experiencias y percepciones es donde radica la belleza de la vida”, expresó.

Por su parte, el director del plantel, José Luis González, reconoció la dedicación y el legado que deja dentro de la institución, destacando su entrega y la calidez con la que desempeñó su labor.

“Es día a día un reto su trabajo. Ha dejado su corazón, lágrimas, risas y compañeros. Le quiero dar las gracias y decirle que siempre la esperamos con los brazos abiertos en esta su casa. Te queremos mucho, Mago”, señaló.

Con su jubilación, Margarita Antonia de la Torre Zavaleta cierra un capítulo significativo en su vida profesional. A partir de ahora dedicará más tiempo a sus otras pasiones: la lectura y la cocina, dejando a la comunidad cobachense un ejemplo de vocación, sensibilidad humana y amor por la educación.

Su historia permanece como testimonio de que la verdadera enseñanza no solo se transmite en las aulas, sino también en los gestos, las palabras y el acompañamiento que transforman vidas.

Se despide un referente de tres décadas de servicio y entrega en beneficio de la comunidad educativa de este centro escolar.

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